BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS

"Todo cambia cuando el evangelio deja de ser una 'teoría' para convertirse en una verdad encarnada en la propia historia. Si alguna vez has necesitado el perdón, y alguien a quien habías herido mucho te ha perdonado, más allá de méritos y excusas, más allá de peajes y castigos, porque te quiere, sin que pudieras exigirlo ni tuvieras que negociarlo..., entonces entiendes lo que es el perdón mucho más allá de teorías y normas. Si alguna vez te han querido más allá de lo que creías merecer, entonces descubres que hay un amor así de generoso que es posible. Si alguna vez has sido injustamente tratado, o si te ha llegado a doler la historia de alguna persona de la que han abusado o se han aprovechado, tal vez entonces tengas hambre de justicia -no un leve apetito o interés, sino verdadera hambre-. Si alguna vez has sentido en la soledad de tu habitación, en la intimidad de tu yo y en tu mirada, que escruta más allá, la sed de algo o Alguien mayor, que sea presencia discreta en tu vida, entonces estás preparado para empezar a rezar" (J. Mª. Rodríguez Olaizola).

            Queridos amigos: recibid un cordial saludo.

          Un curso más, se nos presenta la oportunidad de comenzar de nuevo, de empezar con todas las ganas, de mirar al futuro con ilusión, aprendiendo del pasado.

          Siguiendo la propuesta del Papa, continuamos aprendiendo de las Bienaventuranzas de Jesús. Este año, nuestro lema es: "Bienaventurados los misericordiosos". Casi concluyendo el Año de la Misericordia, podemos intuir en qué consiste la misericordia. La Misericordia (miseria + corazón) significa que no hay dolor que no pueda ser acogido con el corazón, que nuestra pobreza llega a un Dios que tiene corazón, que nuestro pecado nunca será más grande que el perdón de Dios, que si Dios nos ama de esta manera tenemos nosotros que amar así también, que los preferidos de Dios son los pobres y humildes, que el sueño del corazón de Dios es un mundo sin miseria...

          A lo largo del curso intentaremos vivir todo esto, que no es una teoría, sino que es vivir la mejor de las buenas noticias: el Evangelio. Por ello:

- El perdón será una palabra importante en nuestro vocabulario, perdón de Dios hacia nosotros y perdón entre nosotros. Esto transforma la perspectiva.

- Aprenderemos a amar (¡sí, a amar también se aprende!) y eso se lleva a cabo siendo amados y amando, es decir, teniendo detalles afectivos hacia la otra persona, posibilitando un encuentro sincero y constructivo con el otro, abriendo el corazón a las innumerables potencialidades que pueden darse entre personas que se 'encuentran' de verdad.

- Lucharemos por la justicia. Ya lo decía Cervantes: "Cambiar el mundo, amigo Sancho, no es locura ni utopía, sino justicia". Creemos que podemos cambiar el mundo, empezando desde nuestra pequeña parcela.

          ¿Estamos preparados para comenzar el curso? Confiemos en su Misericordia.

P. Nicolás L. Caballero Peralta

-Director-